Días de sangre

Andres Castro Ríos

En estos días en que el corazón no suda sino sangre,
no ve nuestro rostro en el espejo sino sangre
y la sangre es la medida de todos nuestros actos,
en este tiempo, digo,
en que el pan diario es duro
y con sabor a sangre,
hace f alta que el pueblo se descargue los puños
y truene contra el cielo de tant o miserable
y con golpes de sangre se cobre tanto crimen, porque estos días, vuelvo,
nos clavan en el pecho sus colmillos de odio
y no sabemos dónde está la mano amiga que nos señale la puerta del cariño.
Esta historia pertenece ya a la sangre
(sé que a muchos les duele la insistencia)
y estamos escribiéndo la como la ira manda
porque a estas alturas la vida está en peligro..
la patria se está viendo en la sombra f usilada
y el crimen caminando y riéndose de todos. Al guien lo dij o, camaradas:
''hace falta una carga para matar bribones"